Assassin’s Creed IV: Black Flag – Review [Actualización: PlayStation 4]

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REVIEW Esta nueva entrega de Assassin’s Creed nos ubica en los mares del Caribe, donde descubrimos el significado de ser un verdadero pirata mientras continuamos viviendo el eterno conflicto entre templarios y asesinos.

Todos conocemos a esta altura la historia de Desmond, un asesino que revivió los grandes momentos de 3 de sus antepasados en distintos periodos históricos gracias a una maquina creada por Abstergo llamada el Animus:

  • Altaïr ibn-La’Ahad’, quien combatió en Las Cruzadas por el honor y el deseo de expandir la Orden de Asesinos en el Siglo XII.
  • Ezio Auditore da Firenze, que se unió a los ellos en un principio por sus deseos de venganza durante el Renacimiento (finales de siglo XV), y fue un personaje clave para detener el avance de los templarios en Italia y en otros lugares como Constantinopla en sus últimos años de vida.
  • Connor, un nativo americano que lucho por la libertad de su aldea durante la Revolución Americana (finales del siglo XVIII) y se alío con varios personajes importantes como George Washington para lograr este cometido.

En este nuevo Assassin’s Creed vamos a conocer a un personaje inusual que asume el rol de héroe durante la época de oro de los piratas y que resulta ser el abuelo de Connor. Sin tener ninguna conexion con ambas facciones inicialmente, ¿cuál es la razón que motiva a este corsario a unirse a los asesinos?

Gracias al Animus, vamos a estar visitando los comienzos del siglo XVIII, donde conocemos a nuestro nuevo protagonista, Edward Kenway, un corsario de las aguas del Caribe que solo tiene como objetivo (al igual que casi cualquier pirata) el hacerse de una gran fortuna para poder tener una vida decente y despreocupada junto a su esposa. Para lograr esto por el camino fácil, se une a una tripulación de piratas y, tras encontrarse con un asesino desertor durante un abordaje, Edward ve una chance de obtener dinero fácil y decide usurpar su identidad de luego de que lo mata.

Esto desata una cadena de eventos que altera el balance de poder entre las dos facciones en la zona, ya que Edward entrega información delicada sobre los asesinos y expone a gran parte de sus integrantes. Claramente los templarios no se alegran al enterarse de nuestro pequeño robo de identidad, y luego de liberarnos de su encarcelamiento, vengarnos de ellos se convierte en nuestra gran motivacion (al menos durante los primeros momentos del juego). Debido a la información que entregamos, nosotros somos reclutados en el presente por Abstergo, quienes se esconden tras un proyecto de “entretenimiento” para usarnos y poder determinar la ubicación del “Observatory”, un misterioso objeto que puede cambiar totalmente el estado de ambos grupos por la misteriosa habilidad que tiene de poder encontrar a cualquier persona en cualquier parte del mundo.

Cuando nos encontramos utilizando a Kenway, el juego se centra geográficamente en las islas del Caribe, donde se destacan tres ciudades principales: La Habana, Nassau y Kingston. Debido a la libertad que se nos otorga, tenemos la posibilidad de explorar estas ciudades como las islas que las rodean, cada una teniendo diferentes tareas disponibles para realizar. Entre éstas se encuentran: descubrir cofres, atalayas, mapas (que nos guían a tesoros ocultos), cazar distintas especies de animales características de cada isla para cazar, canciones para nuestra tripulación, realizar asesinatos, etc.

Uno de nuestros mayores logros en el juego va a ser el utilizar a nuestra nave, el “Jackdaw”, que además de ser nuestra vía de transporte entre las islas y diferentes ciudades, se convierte en nuestro barco insignia y nuestra herramienta de dominio naval. Algo curioso es la libertad con la que podemos llevar a cabo esto, ya que no hay una ruta predeterminada y somos dueños de navegar como más nos guste. Por esta razón, tenemos la posibilidad de enfrentarnos con otros barcos y librar batallas en cualquier momento (sea para saquearlos o tomar control de estos barcos), o simplemente encontrar nuevas islas o cuevas para explorar. Incluso contamos con la opción soltar el timón y recorrer la cubierta y, si nos place, entrar a los camarotes de Edward, donde administramos todo lo referente al barco (mejoras y aspecto, manejar a nuestra flota, vender mercancías, etc.)

Con lo que refiere a los gráficos, no hay prácticamente nada que objetar. Tanto los escenarios como las cinemáticas aprovechan al máximo a uno de los destinos mas exótico de nuestro planeta, y lo muestran de la mejor manera posible dentro del juego, con una gran cantidad de detalles que van desde la flora y fauna que hay en mar y tierra, hasta la gente que encontramos a lo largo de la historia. Los modelos de los personajes y sus expresiones aun no son del todo perfectas, pero podemos notar fácilmente sus cambios de ánimo y los movimientos son generalmente fluidos. Para completar esta atmosfera de realismo, el juego dispone de un repertorio de voces amplio y casi perfecto, que abarca varios idiomas como el español y el ingles, con muchas de sus variantes para ciertos personajes con distintos tipos de acento.

La jugabilidad es lo esperado a esta altura de la saga. Aunque no innova mucho en el combate, el parkour y las misiones, aprovecha la gran adición de la entrega anterior: los barcos (obviamente sufriendo de algunos ajustes por la importancia que tienen ahora). Con respecto al combate cuerpo a cuerpo, seguimos haciendo uso del clásico combo de defensa y contraataque, aunque en esta oportunidad podemos utilizar dos espadas, y somos motivados a usar nuestro set de pistolas durante los encuentros, además de las técnicas habituales de desarme y romper la defensa de los enemigos.

Fuera del Animus, observamos todo desde una vista de primera persona e investigamos lo que Abstergo quiere de nosotros realizando misiones de hackeo y vigilancia sobre los miembros mas importantes y nuestros “pares” del edificio. Esto nos da mas información sobre lo que sucedió después de los eventos de Assassin’s Cred III, y como la información que obtenemos de Subject 17 (Desmond) aun puede ser crucial para la guerra entre las facciones ya mencionadas. El Multiplayer vuelve como otro componente de Abstergo Entertainment y trae nuevamente los modos competitivos y cooperativos de previas entregas. Aunque no podamos modificar el aspecto de nuestro personaje, va a ser nuestra selección de habilidades y perks lo que va a determinar nuestro éxito, y el numero de combinaciones posibles es bastante alto.

La versión Next Gen de Assassin’s Creed IV: Black Flag cuenta con varias mejoras técnicas notables sobre la de Current Gen:

  • Resolución nativa de 1080p, lo que elimina casi completamente los “jaggies” de los modelos.
  • 60 cuadros por segundo constantes, asegurando una experiencia fluida en todo momento.
  • Mayor distancia de visión, que resulta bastante útil mientras nos encontramos navegando.
  • Mejores efectos climáticos que generan mayor realismo.

Aparte de esto, el juego tiene la particularidad de dejarnos usar el touchpad de PlayStation 4 para manejar el mapa y seleccionar objetivos.

En conclusión, Assassin’s Creed IV: Black Flag en PlayStation 4 es una buena mejora sobre su versión original y nos hace esperar con ansias al proximo título de la saga.