Call of Duty: Modern Warfare Remastered – Review: “Hoorah!”

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REVIEW Desde hace varios años, Call of Duty se siente más como una saga que se mantiene en pie gracias a los recuerdos de sus seguidores y no debido a los cambios que realiza de año a año. Con la intención de apelar a los deseos de sus seguidores más antiguos, Activision decidió remasterizar Modern Warfare, el título que marcó su salida de la Segunda Guerra Mundial y sentó precedentes para muchos FPS que salieron después. El análisis de esta esperada remasterización, a continuación…

“What the hell kind of name is Soap?”

A diferencia de los anteriores Call of Duty (1, 2 y 3), Modern Warfare fue el primero en tomar un camino distinto, ya que se basó en los conflictos actuales del Medio Oriente -y aledaños- para desarrollar un nuevo tipo de campaña y modo multijugador. Si bien este cambio fue un tanto arriesgado debido a la presencia que tenía el online de Battlefield 2 en ese entonces, todo terminó siendo favorable en casi todo aspecto, y en especial porque finalmente se pudo jugar una campaña original y que no dependía de la Segunda Guerra. Esta historia, si bien es contada desde varios puntos de vista como en títulos anteriores, se centra principalmente en las misiones del Sargento John “Soap” MacTavish de la SAS y del Sargento Paul Jackson de los Marines de EEUU.

Luego de que un pequeño país del Medio Oriente sufre un golpe de estado a manos de un extremista llamado Khaled Al-Asad y EEUU decide “intervenir”, Soap y el resto de su escuadrón SAS son enviados a investigar un barco que -según información confiable- está transportando un dispositivo nuclear en uno de sus contenedores. Después de encontrar este dispositivo junto a un manifiesto en árabe en su interior, el barco es hundido por aviones cazas enemigos y la fuerza SAS liderada por el Capitán John Price se traslada a Rusia, donde deben rescatar al contacto que les dio esta información y averiguar quién está realmente detrás de esto.

Mientras tanto, la fuerza de reconocimiento de EEUU asignada a capturar a Al-Asad -y a la que pertenece Paul Jackson- se abre paso entre sus posibles escondites, desmantelando en el camino una estación encargada de esparcir su propaganda y dando soporte a un tanque M1 Abrams que quedó varado y rodeado al sur de la capital. Al acercarse al palacio, los marines reciben la advertencia de que Al-Asad dispone de un arma nuclear, pero en cuestión de segundos esta es activada y gran parte de la ciudad junto con treinta mil soldados desaparecen en medio de una gran nube radiactiva. Determinado a encontrar a Al-Asad y al proveedor de esta bomba, Price procede a buscarlo en el resto de sus casas seguras, algo que lo lleva a revivir recuerdos y viejos enemigos de su pasado.

Respetando los origenes

Debido a la gran cantidad de fanáticos que posee aún después de casi una década, Modern Warfare siempre se sintió como el candidato a elegir en el caso de que lanzara alguna remasterización de la saga. Afortunadamente, la gente encargada de este proceso (Raven Software) tuvo en cuenta muchas de las opiniones de los fans y se concentraron en mejorar principalmente la experiencia audiovisual sin sacrificar esa jugabilidad que atrajo a su público inicialmente.

Para lograr eso y darle una apariencia más “current gen”, se rehizo el juego desde sus cimientos utilizando texturas de mayor resolución, modelos más detallados para los personajes, nuevos efectos de luces y partículas, y hasta se aumentó la cantidad de objetos y efectos en pantalla para que cada misión se sintiera como algo completamente distinto a lo que se recordaba. Esto, sumado al trabajo que se realizó sobre los diálogos y sonidos originales, ponen a Modern Warfare Remastered por encima de cualquier otra remasterización que haya salido hasta el momento.

“War. War never changes”

Aunque el upgrade gráfico fue sin duda un paso acertado, el mantener ciertas mecánicas y del juego original puede ser un gran problema para los “menos nostálgicos”. Esto en parte se debe a que muchos de los cambios realizados en estos años (barrerse, obtener killstreaks más rápidamente, etc.) apuntan a agilizar el ritmo de la partida y a que el jugador sienta que la acción no este más que a unos segundos de empezar una partida. Si bien el modo multiplayer sufrió pequeños cambios en su HUD y en la experiencia que se obtiene, las opciones de customización siguen siendo bastante menores que las que uno puede encontrar en Black Ops III o Infinite Warfare por ejemplo.

Igualmente, en el caso de encontrarse entre las personas que dedicaron más de unos cuantos cientos de horas al multiplayer, es difícil no caer en ese viejo amor donde las tres killstreaks disponibles dependen de la cantidad de kills que se realizan y que, según el mapa y el momento, pueden cambiar el curso de la partida en cuestión segundos. La campaña, por su lado, sigue siendo entretenida y desafiante aún eligiendo una dificultad menor que la de Veterano, y muchas veces puede apreciarse como con el pasar del tiempo, las campañas de Call of Duty fueron perdiendo ese toque que tanto atrajo en Modern Warfare.

El código de review utilizado fue proporcionado por Activision. El juego se encuentra disponible desde el 4 de Noviembre de 2016 en la Legacy Edition de Infinite Warfare y desde el 27 de Junio de 2017 en version Standalone para PlayStation 4, Xbox One y PC.