Daylight – Review

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REVIEW Ante el éxito de títulos indie como Slenderman y Outlast, Zombie Studios presenta Daylight, un nuevo survival horror que tambien se caracteriza por ser el primer juego desarrollado Unreal Engine 4 que sale. ¿Que puede ofrecernos Daylight que no hayamos visto hasta ahora?

La historia comienza con el despertar abrupto de Sarah (nuestra protagonista) en un hospital completamente oscuro y desolado. Sin ningún recuerdo de como llego ahí, ella recibe las indicaciones de una misteriosa voz que asegura que este lugar estuvo “aguardando nuestra llegada” y la única manera de escapar es encontrando los recuerdos que se encuentran a lo largo de las instalaciones. Si bien la mayoría de estos se presentan mediante notas, fotos e informes de pacientes que se encontraban allí, las visiones que tiene cuando exploramos son las que realmente muestran su relación con este hospital, y la razón de todos los eventos paranormales que se presenciaron en el pasado.

Siendo el primer juego desarrollado en Unreal Engine 4 que sale, uno esperaría algunos inconvenientes por tratar de mostrar el verdadero potencial del engine, pero con Daylight, donde los tiempos de carga llevan varios minutos y los mapas no son muy distintos entre si, es difícil de justificar. Uno puede pensar que esto se debe a la creación aleatoria de los laberintos, pero siendo las habitaciones tan similares entre sí y con solo texturas “aceptables”, no hay excusa para el bajo rendimiento que tiene. Los modelos de los espíritus tampoco se destacan mucho, pero cumplen su papel gracias a la atmósfera generada por la oscuridad, los movimientos de algunos objetos, efectos de luces, sonidos y la música de fondo.

Ya que Daylight salió luego del furor de títulos como Slenderman y Outlast, es inevitable compararlo con ellos en todo momento y, aunque a simple vista puede ser similar al segundo, son notables las diferencias en las capacidades de nuestro personaje y como se avanza en la historia. Dejando de lado la generación aleatoria de los escenarios que se menciono antes, nosotros tenemos como objetivo recorrerlos para encontrar los distintos “recuerdos” que están esparcidos a lo largo del edificio y así poder quitar los sellos de algunos pasillos.

La forma más sencilla de localizarlos es utilizando las varas luminosas que encontramos, pero al acercarnos más a la cantidad necesaria para avanzar, aumentamos las chances de ser atacados por espíritus, y no solo no vamos a poder escondernos, sino que la única manera de eliminarlos va a ser mediante el uso de bengalas, las cuales solo son utilizables si no tenemos ninguno de los items especiales en la mano. Debido a que estos son el requisito para avanzar, la última etapa de cada nivel se vuelve una carrera del punto A al punto B, algo que termina siendo una experiencia tediosa debido al nivel de complejidad de los laberintos, que muchas veces mezclan distintas alturas o caminos y el mapa no los marca fácilmente.