Splinter Cell: Blacklist – Review

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REVIEW Sam Fisher es el encargado de detener a un grupo misterioso llamado “The Engineers” en esta entrega de Splinter Cell. ¿Puede el símbolo americano del sigilo sorprendernos después de 2 años desde su ultimo titulo?

Todo comienza en una base militar de Guam, donde Sam Fisher y Victor Coste (Vic) sufren las consecuencias de un misterioso ataque terrorista. Tras escapar de los restos del helicóptero que estaban tripulando, ambos reciben la ayuda del hacker Charlie Cole y se abren paso a través de la base para averiguar quienes son los responsables de dicho ataque, pero Vic es herido al tratar de proteger a Sam de una granada. Luego de esto, nos enteramos que los culpable del ataque se hacen llamar “The Engineers” y tienen como objetivo atacar distintos puntos claves de Estados Unidos a menos que cumplan con su demanda de hacer retroceder a todas sus tropas a lo largo del mundo.

Para detener el avance de la Blacklist, la presidenta Patricia Caldwell (encargada de disolver a Third Echelon) asigna a Sam, Charlie, Isaac Briggs (un agente de la CIA) y Anna “Grim” Grímsdóttir a una nueva unidad llamada Fourth Echelon, donde Fisher toma el papel de comandante y tiene como base de operaciones el avión de carga llamado “Paladin”. Desde alli, se utilizan todos los recursos a nuestra disposición para identificar los posibles objetivos y miembros del grupo terrorista con la ayuda del SMI (Strategic Mission Interface), un mapa global donde se encuentran todas las misiones principales y secundarias del juego.

Utilizando una modificación del Unreal Engine llamada LEAD Engine, Splinter Cell: Blacklist presenta escenarios amplios donde abundan distintas fuentes de luz (naturales y artificiales) para poder aprovechar al máximo de las habilidades de Sam. Como en previas entregas, casi todas las luces artificiales pueden ser apagas o destruidas para poder movernos mas tranquilamente, pero este no es el único factor que influye al momento de querer acercarnos a nuestros enemigos (sonido, entrenamiento de las tropas enemigas). Aunque todos los personajes dispongan de modelos bastantes detallados (en especial Sam y Briggs), hay algunos momentos donde uno puede notar la edad que tiene el engine grafico, pero nunca deja de ser agradable a la vista. La flexibilidad de este también se puede apreciar cuando uno activa los distintos tipos de visiones y se analiza el mapa en segundos, solo para generar un layout completamente distinto y que nos sirva para saber la posición de cámaras, tropas enemigas, fuentes de luz, etc.

El voice acting que dispone el juego tiene las características de cualquier película de acción que podemos ver en la actualidad, donde cada personaje va demostrando su propio carácter en las escenas que aparecen, ya sea que estén en primer plano o tan solo aportando informacion a través de una comunicación radial. Lamentablemente, el titulo sufre de un gran inconveniente: la falta de Michael Ironside como la voz de Sam Fisher. Su reemplazante, Eric Johnson, intenta cumplir el papel de la mejor manera posible pero, los que tuvimos la chance de escuchar a Ironside, nos damos cuenta que esta nueva voz hasta puede sonar demasiado joven para el papel que intenta cumplir. La música generalmente se mantiene en un segundo plano, pero toma más protagonismo si somos descubiertos o iniciamos algún tipo de combate.

Splinter Cell: Blacklist se divide en 2 modos de juegos principales: las misiones relacionadas con la historia (singleplayer / cooperativo) y el modo competitivo llamado Spies vs Mercs. En el primero, ya sea jugando de 1 o 2 jugadores, las misiones disponen de distintas maneras de ser completadas y nuestro rendimiento se clasifica en 3 estilos: Ghost, Panther y Assault.

  • Ghost: dejar inconscientes a los enemigos sin ser detectados.
  • Panther: asesinar a los enemigos sin ser detectados.
  • Assault: iniciar los combates buscando ser detectados (armas sin silenciador, granadas, minas, etc.)

Cada uno de estos estilos son los que determinan cuantos fondos obtenemos al final de cada misión para mejorar nuestro equipo o adquirir nuevas armas y gagdets para el singleplayer o multiplayer. Una habilidad de Conviction que vuelve para influir sobre estos estilos (tanto solo como en cooperativo) es “Mark and Execute”. Ésta nos permite lograr ejecuciones instantáneas de casi todo tipo de enemigos, y además puede ser utilizado para generar takedowns o muertes en cadena, incrementando la cantidad de puntaje que obtenemos en cada escenario.

Como se menciono antes, además de las misiones principales, el SMI cuenta con las misiones secundarias que van apareciendo a medida que interactuamos con los demás integrantes de Fourth Echelon y pasajeros del Paladin. Estas pueden ser jugadas en cooperativo local u online y generalmente tienen como objetivos sobrevivir a una determinada cantidad de oleadas de enemigos, eliminar a todas las tropas que estén ocupando un territorio u obtener mas información acerca de The Engineers.

Spies vs. Mercs vuelve como el modo competitivo de SC: Blacklist, donde tomamos el rol de uno de los miembros de las 2 facciones y, dependiendo del modo del juego, debemos cumplir distintos objetivos en una cierta cantidad de rondas. Los modos de juego se basan en los conocidos Team Deathmatch, Capture the Flag, Domination, etc. y la mayoría nos da la chance de utilizar clases que creamos con los fondos que obtenemos de cada misión. Cabe destacar que en este modo, los espías tienen una mayor movilidad a lo largo del escenario, mejor rastreo de enemigos con sus habilidades, y la chance de jugar en tercera persona, pero carecen de gadgets ofensivos y resistencia. Los mercenarios, en cambio, tienen más armamento a su disposición y más resistencia, pero su rastreo de unidades no es muy preciso y deben usar una vista en primera persona.

El código de review utilizado fue proporcionado por Ubisoft y el juego se encuentra disponible desde el 20 de Agosto para PlayStation 3, Xbox 360, PC y Wii U (Retail / Digital).